PÉRGOLAS

Cualquier terraza o jardín necesita contar con algún sistema que aporte sombra para refugiarse del sol. Las pérgolas son uno de los más utilizados, ya que además de cumplir con su función protectora, sirven para decorar. Una pérgola puede ayudar a delimitar una parte de la terraza para una función específica, por ejemplo, crear una zona chill out. También puede convertirse en la extensión de un pequeño porche e incluso hacer de garaje al aire libre. Y todo esto, en una gran variedad de materiales y diseños. Hoy te mostramos algunas pérgolas tan bonitas que, si no tienes una en casa, desearás tenerla ya.

1.- Pérgolas de madera

 Además, hay pérgolas de madera de todos los estilos, tanto rústicas como de diseños más vanguardistas. La variedad es inmensa, y hay modelos para todos los presupuestos. Eso sí, necesitan cierto mantenimiento: tendrás que aplicarle barniz cada dos años, aproximadamente, para protegerlas de la lluvia, la humedad y la radiación solar.

2.- Pérgolas de obra

Normalmente son de cemento, ladrillo o concreto, y forman parte de la estructura de la casa. 

3.- Pérgola de aluminio

Entre sus ventajas, destacan que el aluminio es un material muy resistente al sol y al desgaste provocado por factores climáticos. No necesita mantenimiento, y al ser tan ligero, se puede montar y desmontar con facilidad.

4.- Pérgolas de Bambu

Otra alternativa procedente de la naturaleza, es cubrir el techo de la pérgola con bambú. Le dará un aire más playero o selvático, según se mire, a tu jardín.

5.- Pérgola con cubierta de lona

La lona es una de las opciones más clásicas y con más beneficios, aunque también puede ser cara. Una buena lona es capaz de bloquear del 90 al 100% de los rayos UV, y cuanto más grueso sea el tejido, más luz bloqueará. Teniendo en cuenta este aspecto, conviene elegir una lona acrílica teñida en masa, que son más resistentes y de fácil limpieza. Existen otros materiales como el poliéster o el polipropileno, pero tienen una menor resistencia al sol. Las microperforadas también son muy resistentes, aunque se suelen utilizar más para los toldos verticales.

6. Pérgola cubierta de cañizo

Para los que buscan una opción más rústica y económica, las cubiertas de cañizo naturales son una buena opción. No te durarán 10 años, pero la inversión será mínima. Además, otra de las ventajas de las cubiertas de cañizo es que las puedes instalar tú mismo con un poco de habilidad y algunos cinchos, por ejemplo.

7. Pérgola bioclimática

las pérgolas bioclimáticas son aquellas que permiten regular la temperatura (a través de la ventilación) y la intensidad de la luz de la zona que cubren. Lo logran gracias a un sistema de lamas orientables (normalmente de aluminio extruidas) que se pueden abrir y regular a distintos ángulos hasta cerrarse completamente. Es decir, que incluso pueden proteger tu terraza de la lluvia. El grado de apertura de las lamas se puede regular manualmente o mecánicamente si el sistema es motorizado.

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